Lo que experimenté.
El retén.

El Comandante del retén lo detuvo pero lo llevo media cuadra adelante, al cabo de 30 minutos regreso, habiéndolo dejado ir; me dijo que no sabía quién era y que no me quería meter con él. ¿Para qué quiero a la policía? Pues precisamente para no tener que tratar con él. En fin, esta es la foto de la placa de la patrulla que protege a este tipo de gentes, tengan cuidado ya que si no es un retén donde haya muchos testigos, puede ser cómplice y en lugar de ayudar puede perjudicar. Al interrogar al comandante solo se quedó callado ya que hasta sus compañeras lo cuestionaron, no supo que decir. Ya se le informo al delegado directamente y este solo respondió que no estaba bajo sus atribuciones y que no había nada que el pudiera hacer.
Conclusión.
Los 5 errores mortales de un conductor
- Volverse complaciente No reaccionar No dejar siempre una ruta de salida. No conocer nuestro entorno.
- Falta de Habilidades (Entrenamiento)
